1.- ¿Cómo hacer una pila?

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Una pila hecha con la lengua

Muchas veces, para saber si una pila tiene carga o no, usamos la lengua. Si el cosquilleo es fuerte, es que la pila está muy cargada y si el cosquilleo es muy débil es que la pila está descargada. Tú mismo puedes probarlo con una pila de las de nueve voltios, que tienen los dos electrodos en la parte superior. Simplemente pon la lengua en los dos electrodos, notarás el cosquilleo.

A continuación te propongo crear electricidad con tu propio cuerpo. Probablemente tengas algún sacapuntas de los que tienen el cuerpo de aluminio y la cuchilla de acero. A mí son los que más me gustan, los de plástico terminan rompiéndoseme. Pon la lengua entre la cuchilla y el cuerpo de aluminio (por el borde más alejado del filo para no cortarte) notarás un cosquilleo en la lengua. El mismo cosquilleo que el de la pila. ¿Qué está ocurriendo? Pues está ocurriendo que has creado una pila. La verdad es que hacer una pila es muy sencillo, bastan dos metales y un "electrólito". El sacapuntas te da los dos metales (aluminio y acero). Tu saliva es el electrólito.

Con este principio, te invitamos a hacer una pila. Para ello vas a necesitar lo siguiente: varios limones, un trozo de hilo de hierro (acero), un trozo de hilo de cobre y una bombilla de linterna con su casquillo. El hilo de cobre es muy sencillo de conseguir. Es el habitual que se utiliza en trabajos eléctricos. El de acero es un poco más complicado. Suele utilizarse en embalajes.

Corta el limón en dos trozos y haz el montaje de la figura. ¿Se ha encendido la luz? Si no lo ha hecho, en vez de medio limón pon dos medios limones del modo indicado en los cromos.

Si todavía sigue sin encenderse, continúa poniendo más medios limones, hasta que se encienda. Siempre debes tener en cuenta que la posición del cobre y del acero debe ser la misma. Es decir, que si en el primer medio limón está a la izquierda, en el segundo también debe estar a la izquierda, en el tercero a la izquierda, etcétera. Para pasar del primer medio limón al segundo tendrás que unir el cable de la derecha de acero con el de cobre.

Este experimento a veces no funciona del todo, pues no se produce la suficiente electricidad como para encender la bombilla. Depende de muchas cosas: de la acidez del limón, de la colocación de los electrodos, de la superficie de los mismos, de su naturaleza, etcétera. Funciona muy bien cuando los electrodos son placas de cobre y de zinc, aunque no es eso lo que te hemos indicado en el experimento porque no son fáciles de conseguir. En cualquier caso, podrás verificar que se está creando electricidad bien poniendo la punta de la lengua y notando el cosquilleo, bien midiéndolo con el polímetro. Recuerda que ahora deberás ponerlo en la posición de medir voltios. Ya ves lo fácil que es crear electricidad. Incluso nosotros mismos somos en gran parte eléctricos.

 

2.- Nuestro cuerpo conduce la electricidad.

Para este experimento se necesita un polímetro, es decir un sencillo equipo eléctrico que mide los voltios, los amperios y los ohmios. Es muy posible que haya uno en la caja de herramientas de tu casa. Si no es así, aconsejamos que compres uno. No son demasiado caros, alrededor de 2000 pesetas, y son muy útiles para hacer pequeñas reparaciones eléctricas en el hogar o en el automóvil. Si no lo tienes en casa, es posible que tengas uno en el colegio. Si te decides a comprarlo, fíjate bien que sea capaz de medir tanto ohmios como voltios.

Para este experimento nos interesa la medida de los ohmios. Los ohmios nos indican lo bien o mal que conducen la electricidad los cuerpos. Los metales, por ejemplo las monedas, conducen muy bien la electricidad. Si pones las dos puntas del polímetro en la posición de ohmios (ý) en la moneda, verás que la aguja se desplaza al cero. Cero ohmios significa que conduce perfectamente la electricidad. Resistencia cero. Si pones las puntas en un plástico, verás que la aguja no se mueve, no conduce la electricidad: resistencia infinita.

Para medir los ohmios, los polímetros tienen varias escalas, unas más sensibles que otras. Suele representarse con una equis y un número (x 10 significa que el valor que lees hay que multiplicarlo por diez, x 100 significa que el valor que lees hay que multiplicarlo por cien, x k por mil... esto significa que, por ejemplo, x100 es diez veces más sensible que x10). Pon el aparato en la escala más sensible de todas. Con la mano izquierda coge la punta de prueba negra. Cógela por la parte metálica. Aprieta firmemente. Después coge la otra punta con la mano derecha, también por la parte metálica, y apriétala también fuertemente.

 

Verás que la aguja se mueve: la electricidad de la pila del polímetro está atravesando tu cuerpo desde la mano izquierda hasta la mano derecha. Ahora lávate las manos y no te las seques. Con ellas mojadas repite el experimento. ¿Verdad que ahora la aguja se desplaza mucho más? Con las manos mojadas tu cuerpo conduce mejor la electricidad.

Una vez más, la electricidad ha circulado por tu mano, brazo, hombro, pecho, ha pasado al otro hombro y ha ido por el brazo hasta la otra mano. Incluso ha pasado por el corazón. Como la electricidad que circula es la de una pila, no ocurre nada; pero si la cantidad de electricidad fuera mucho mayor (por ejemplo, la de un enchufe de casa) podría ser muy peligroso. Incluso podría causar la muerte por mal funcionamiento del corazón. Antes hemos indicado que los músculos se contraían debido a una señal eléctrica. El corazón es otro músculo. Si la electricidad del enchufe pasase por el corazón podría hacer que éste se contrajera cuando no debía, o lo contrario, y podría llegar a matar a una persona.

Por eso es tan peligrosa la electricidad. Sobre todo si se coge un cable con una mano y otro cable con la otra, pues en ese caso es seguro que la electricidad llega al corazón. Una "chispa" puede matarnos. Con este experimento, hemos demostrado que con las manos mojadas nuestro cuerpo conduce mucho mejor la electricidad. Ésta es la razón de que el agua y la electricidad se lleven muy mal. Es muy peligroso manejar electricidad con las manos mojadas o simplemente en un entorno húmedo.La electricidad es imprescindible para nuestra vida moderna pero hay que tratarla con mucho respeto.