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Además de la propia operación de financiación, a toda entidad financiera le interesa el negocio inducido que el promotor puede ofrecer y que ayuda a mejorar la “relación riesgo-rentabilidad” de la operación. Esta mejora facilitará, obviamente, la obtención de la financiación requerida. Así, antes de acudir a la entidad financiera el promotor debe plantearse qué aspectos de su actividad pueden resultar interesantes como aportantes de negocio para aquélla: domiciliación de ingresos por ventas, pagos a proveedores, domiciliación de nóminas, domiciliación de pagos de Seguridad Social e Impuestos, volumen de operaciones de extranjero, saldos medios, etc. |
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